Nikko Toshogu: Oro, tallas y samuráis en Tochigi
Hay un dicho en Japón: “No digas kekko (espléndido) hasta que hayas visto Nikko”. Y tienen razón. El santuario Nikko Toshogu, en la prefectura de Tochigi, es la antítesis del minimalismo japonés. Es una explosión de colores, pan de oro y miles de tallas intrincadas que servían para honrar a Tokugawa Ieyasu, el fundador del shogunato que gobernó Japón durante 250 años.
Los tres monos y el gato durmiente
Entre las miles de tallas en madera, hay algunas que se han vuelto famosas en todo el mundo. Verás a los Tres Monos Sabios (no ver, no oír, no hablar el mal), que forman parte de una serie que representa las etapas de la vida humana. También busca al Nemuri-neko (el gato durmiente), una pequeña talla que se dice simboliza la paz en el nuevo Japón unificado por los Tokugawa.
La Puerta Yomeimon
Se la conoce como la “puerta del atardecer” porque podrías pasar todo el día mirándola y no terminarías de ver todos sus detalles. Tiene más de 500 tallas de dragones, sabios chinos y criaturas mitológicas. Es probablemente la puerta más ornamentada de todo el país.
Un bosque sagrado
Nikko Toshogu no está solo. Está rodeado de otros santuarios y templos (como Rinno-ji y Futarasan) en medio de un denso bosque de cedros. La mezcla de la arquitectura dorada con el verde oscuro de los árboles y el aire fresco de la montaña crea una atmósfera mística difícil de explicar.
Nikko es una de las excursiones más completas desde Tokio. Historia, arte extremo y una naturaleza que quita el aliento. ¡Obligatorio!