hiroshima y miyajima

hiroshima y miyajima

"El mensaje de paz del mundo, el icónico torii flotante de Miyajima y la mejor gastronomía de plancha."

Actualizado el 11 de abril de 2026

. Pocos nombres del siglo XX pesan tanto como el de Hiroshima. Pero quien llega esperando una ciudad marcada por la tragedia se encuentra con algo distinto: una urbe luminosa, ordenada, llena de tranvías que cruzan los puentes del río Ota, terrazas a la sombra y una vida cotidiana que ha hecho del recuerdo un acto de futuro. El Parque de la Paz no es un monumento al dolor, sino una declaración: aquí ocurrió, aquí no debe volver a ocurrir.

A solo 25 minutos en tren, Miyajima propone el contraplano perfecto. Una isla sagrada del Mar Interior de Seto, con un torii rojo plantado sobre el agua, ciervos que pasean por las calles y un monte boscoso lleno de templos donde el tiempo parece haberse detenido. Hiroshima y Miyajima se complementan tan bien que es difícil imaginar un viaje a Japón que no las incluya juntas: la ciudad y la isla, la historia reciente y la espiritualidad antigua, lo urbano y lo natural.

Estaciones

Cuándo ir

El clima de Hiroshima es similar al del resto de la región de Chugoku, pero al estar junto al mar suaviza los extremos. Estas son las fechas clave:

  • Primavera (finales de marzo a mediados de abril): los cerezos del Parque de la Paz, el castillo de Hiroshima y el camino al santuario de Itsukushima en Miyajima ofrecen algunos de los hanami más bonitos de Japón. La combinación de torii rojo y cerezos en flor en Miyajima es una de las imágenes más fotografiadas del país.
  • Verano (julio-agosto): caluroso y húmedo. El 6 de agosto se celebra la ceremonia anual de conmemoración del bombardeo atómico, con un minuto de silencio a las 8:15 (hora exacta de la detonación) y una emotiva ceremonia nocturna de linternas flotantes en el río Motoyasu. Si las fechas coinciden, vale mucho la pena vivirlo, aunque la ciudad se llena.
  • Otoño (mediados a finales de noviembre): el momiji (arces rojos) tiñe los bosques del monte Misen en Miyajima y el valle de Momijidani es uno de los lugares más espectaculares de Japón en otoño. Es nuestra época favorita para visitar la isla.
  • Invierno (diciembre-febrero): menos turismo, días claros y las famosas ostras de Hiroshima en su mejor momento. La región produce alrededor del 60% de las ostras de Japón y las casetas a la orilla del puerto son una experiencia muy local.

Si tu prioridad es ver el gran torii con marea alta rodeado de agua o caminar hasta su base con marea baja, conviene consultar las tablas de mareas con antelación y ajustar la hora de visita. La diferencia entre las dos estampas es enorme y, con suerte, en un mismo día se pueden ver las dos.

Hiroshima

Hiroshima: memoria y renacimiento

El centro turístico de Hiroshima es compacto y se concentra en torno al Parque Memorial de la Paz, a apenas 15 minutos en tranvía desde la estación. Es el corazón emocional de la ciudad y se puede recorrer en una jornada tranquila.

Parque Memorial de la Paz

El Parque Memorial de la Paz (Heiwa Kinen Kōen) ocupa más de 120.000 metros cuadrados en el delta del río Ota, justo donde estaba el centro político y comercial de la ciudad antes del 6 de agosto de 1945. En lugar de reconstruir el barrio, las autoridades decidieron en 1949 dedicar el área entera a la memoria y a la paz. Hoy es una sucesión de monumentos, jardines y senderos que vale la pena recorrer con calma.

  • La Cúpula de la Bomba Atómica (Genbaku Dome): uno de los pocos edificios que quedaron parcialmente en pie tras la explosión, a apenas 160 metros del hipocentro. Era la antigua Cámara de Promoción Industrial de la prefectura. Patrimonio de la Humanidad desde 1996, se conserva exactamente como quedó tras el bombardeo, como recordatorio físico imposible de discutir.
  • El Monumento a los Niños de la Paz: dedicado a Sadako Sasaki y a todos los niños fallecidos por la radiación. Sadako enfermó de leucemia a los 12 años y empezó a plegar grullas de papel siguiendo la leyenda japonesa según la cual quien hace mil grullas ve cumplido un deseo. Murió antes de terminarlas. Hoy, niños de todo el mundo siguen enviando grullas que se exhiben alrededor del monumento.
  • El Cenotafio: un arco de piedra que protege un registro con los nombres de las más de 220.000 víctimas del bombardeo. Está alineado intencionadamente con la Llama de la Paz y la Cúpula de la Bomba al fondo, formando un eje simbólico que atraviesa el parque.
  • La Llama de la Paz: arde de forma ininterrumpida desde 1964 y está previsto que se extinga solo cuando desaparezcan todas las armas nucleares del mundo.

Información práctica: acceso al parque libre las 24 horas. Se llega en unos 15 minutos desde la estación de Hiroshima en las líneas de tranvía 2 o 6 (parada Genbaku Dome-mae) por 240 yenes, o con el bus turístico Meipuru-pu (Hiroshima Sightseeing Loop Bus).

Museo Memorial de la Paz

El Museo Memorial de la Paz (Hiroshima Peace Memorial Museum) es la visita más importante y, también, la más dura del viaje. Tras una renovación completa en 2019, el museo se centra menos en datos y cifras y más en historias individuales: objetos personales recuperados de las víctimas, fotografías, testimonios escritos a mano, ropa quemada de niños que iban camino al colegio. La narrativa es cronológica y muy directa, pero está cuidada con un respeto enorme.

  • Edificio principal: alberga la exposición permanente, organizada en torno a la mañana del 6 de agosto y sus consecuencias inmediatas. Es la parte más impactante.
  • Edificio este: introduce el contexto histórico, la carrera nuclear y la situación geopolítica de la posguerra. Aporta perspectiva y suele estar menos concurrido.

Información práctica: entrada de 200 yenes para adultos, 100 yenes para estudiantes de instituto y mayores de 65, gratis para menores de 15. Horario habitual de 7:30 a 19:00 (hasta las 20:00 en agosto, hasta las 18:00 de diciembre a febrero). Cerrado el 30 y 31 de diciembre y unos días a mediados de febrero por mantenimiento. Conviene reservar un mínimo de dos horas para la visita, aunque muchos visitantes acaban quedándose más. Las primeras y últimas franjas del día requieren reserva online previa.

Castillo de Hiroshima y Shukkeien

Un poco apartados del Parque de la Paz, el castillo de Hiroshima (también llamado Carp Castle por la abundancia de carpas en sus fosos) es una reconstrucción fiel del castillo original de 1589, destruido por la bomba. Alberga un pequeño museo sobre la historia de la ciudad y ofrece buenas vistas desde su torre del homenaje.

A pocos minutos andando se encuentra el Shukkeien, un jardín tradicional de 1620 cuyo nombre significa "jardín del paisaje en miniatura": en apenas dos hectáreas reproduce montañas, valles, bosques y un lago central. Es un buen contrapunto verde a la intensidad emocional del Parque de la Paz.

Información importante: el interior del castillo de Hiroshima permanecerá cerrado al público desde el 23 de marzo de 2026 por obras de renovación de larga duración. Los jardines y los terrenos exteriores siguen siendo accesibles, pero la torre del homenaje no será visitable durante un tiempo prolongado.

Miyajima

Miyajima: la isla sagrada

Oficialmente llamada Itsukushima, conocida popularmente como Miyajima ("isla del santuario"), esta pequeña isla del Mar Interior de Seto fue considerada sagrada desde la antigüedad. La tradición era tan estricta que durante siglos estuvo prohibido nacer, morir o incluso talar árboles en ella, para no contaminar su pureza espiritual. Esa veneración explica el santuario sobre el agua: si toda la isla es divina, los humanos no pueden pisarla con un templo, así que el templo se construye sobre el mar.

El santuario de Itsukushima y el gran torii

El santuario de Itsukushima es la imagen icónica de Japón, junto al monte Fuji. Fundado en el siglo VI y reconstruido en su forma actual en 1168 por el clan Taira, es el único santuario sintoísta del mundo construido íntegramente sobre el mar, en una serie de pabellones unidos por pasarelas de madera que se reflejan en el agua durante la marea alta.

El gran torii (Otorii) flota a unos 200 metros de la costa. Mide 16,6 metros y pesa unas 60 toneladas. Sorprende saber que no está enterrado ni clavado en el fondo: se mantiene en pie únicamente por su propio peso, y por la grava colocada en su interior hueco. Tras tres años y medio de obras de restauración, en octubre de 2022 se desveló completamente sin andamios y luce más vívido que nunca.

  • Marea alta: el torii y el santuario parecen flotar sobre el agua. Es la imagen clásica.
  • Marea baja: el agua se retira y se puede caminar por la arena hasta la base del torii. Es una experiencia muy distinta y permite ver de cerca la estructura.

Información práctica: entrada al santuario de 300 yenes (500 yenes con la sala del tesoro). Abierto todos los días del año, generalmente de 6:30 a 18:00, con variaciones estacionales. Conviene consultar las tablas de mareas del día antes de planear la visita. Importante: la pagoda de cinco pisos (Goju-no-To) está en obras de renovación del tejado hasta diciembre de 2026, por lo que se ve cubierta de andamios.

Daisho-in

Subiendo unos minutos por la ladera del monte Misen, lejos de las multitudes del santuario principal, se encuentra Daisho-in, uno de los templos budistas más importantes de la escuela Shingon y, para muchos visitantes, el rincón más memorable de Miyajima. El recorrido por el templo es una sucesión de pequeñas sorpresas: una escalera flanqueada por rin, ruedas de oraciones giratorias que se hacen sonar al pasar la mano; una cueva con 88 pequeñas estatuas que reproducen simbólicamente la peregrinación de Shikoku; cientos de pequeños budas con gorritos y bufandas tejidas a mano por los devotos; y vistas al mar y al gran torii desde lo alto.

Información práctica: acceso libre al recinto, abierto de 8:00 a 17:00. Suele estar mucho menos concurrido que el santuario de Itsukushima y se combina perfectamente con el camino al monte Misen.

Monte Misen

El monte Misen, de 535 metros, es la cima sagrada de la isla. Se sube de tres formas: el teleférico (ropeway), tres rutas de senderismo o una combinación de ambos. Desde la cumbre, los días claros, se ve el archipiélago del Mar Interior con decenas de islas y, al fondo, la silueta de Hiroshima.

  • Teleférico: dos tramos que parten de la estación de Momijidani (a 10 minutos andando del santuario). Trayecto total de unos 20 minutos hasta la estación superior. Cuesta 2.000 yenes ida y vuelta. Desde la estación superior aún hay que andar unos 30 minutos hasta la cima real.
  • Rutas a pie: tres senderos (Momijidani, Daisho-in y Omoto), de unas dos horas de subida cada uno. La de Daisho-in es la más recomendable para combinar el templo con el ascenso.
  • En la cima: además del observatorio, está el pabellón Reikado, donde arde la "llama eterna" desde hace más de 1.200 años. Esa misma llama fue utilizada para encender la Llama de la Paz del Parque Memorial de Hiroshima, simbolizando el vínculo espiritual entre la isla y la ciudad.

Gastronomía

La gastronomía de Hiroshima

La cocina de Hiroshima es directa, contundente y muy popular. Nada que ver con la sofisticación kaiseki de Kioto: aquí se come bien, en cantidad y con personalidad. Imprescindibles:

  • Okonomiyaki estilo Hiroshima: el plato emblemático de la ciudad. A diferencia del de Osaka, donde los ingredientes se mezclan en una masa, el de Hiroshima se monta por capas: una crepe fina, repollo, brotes de soja, panceta, fideos yakisoba, huevo y la salsa especial Otafuku. Se come en planchas de hierro con espátula, directamente del teppan. El edificio Okonomimura alberga decenas de pequeños puestos donde probarlo, pero los locales del barrio de Nagarekawa suelen ser de mejor calidad.
  • Ostras de Hiroshima (kaki): la prefectura produce más de la mitad de las ostras consumidas en Japón. La temporada va de noviembre a marzo, cuando son más sabrosas. Se sirven a la brasa, fritas en kaki-fry, en arroz tipo kaki-meshi o crudas con limón.
  • Tsukemen de Hiroshima: versión local del tsukemen, con fideos servidos aparte y una salsa picante a base de soja, sésamo y guindilla. Plato de invierno por excelencia.
  • Anago-meshi: especialidad de Miyajima. Anguila de mar (anago) a la parrilla servida sobre arroz cocido en su propio caldo. La tienda Anagomeshi Ueno, junto al puerto de Miyajimaguchi, lleva sirviéndolo desde 1901 y es una visita obligada para los amantes de la anguila.
  • Momiji manju: dulce tradicional con forma de hoja de arce, relleno tradicionalmente de pasta dulce de judía azuki, aunque hoy se encuentra con crema, matcha, queso o chocolate. El age-momiji (frito en aceite) es el imprescindible de la calle comercial de Miyajima: se come caliente y recién hecho.
  • Lemon de Setouchi: la región del Mar Interior es famosa por sus limones, que aparecen en helados, dulces y bebidas por toda la ciudad. Un detalle local que merece la pena probar.

Transporte

Cómo moverte

Hiroshima es una ciudad cómoda y bien comunicada:

  • Tranvía (Hiroden): la red de tranvías es la más extensa de Japón y conecta todos los puntos de interés del centro. La línea 2 va hasta Miyajimaguchi (parada de salida del ferry a Miyajima). Los trayectos urbanos cuestan 240 yenes. Existe un bono diario de 700 yenes que sale rentable a partir de tres trayectos.
  • Bus turístico Meipuru-pu: un bus circular específicamente diseñado para visitantes que conecta la estación de Hiroshima con el Parque de la Paz, el castillo y Shukkeien. Gratis con el Japan Rail Pass.
  • Andando: las distancias en el centro son cortas. Desde la estación al Parque de la Paz hay unos 25 minutos a pie por la avenida Heiwa-odori, agradables si el tiempo acompaña.
  • Bici: Hiroshima es bastante plana y hay puntos de alquiler municipal (Peacecle) muy asequibles. Una buena opción para combinar el Parque de la Paz con el castillo y Shukkeien sin depender del transporte público.

En Miyajima, una vez en la isla, todo se hace andando. Desde el ferry hasta el santuario son 10-15 minutos por la calle comercial Omotesando, llena de tiendas y puestos de comida. La isla es pequeña y compacta.

Acceso

Cómo llegar

Hiroshima está perfectamente conectada con el resto de Japón por shinkansen, lo que la hace muy accesible desde las grandes ciudades:

  • Desde Osaka: unas 1h 30min en shinkansen Nozomi (no cubierto por JR Pass) o algo más en Hikari o Sakura (sí cubiertos).
  • Desde Kioto: 1h 40min en shinkansen Nozomi, o unas 2 horas en Hikari/Sakura.
  • Desde Tokio: unas 4 horas directas en shinkansen Nozomi. Es un trayecto largo, pero perfectamente factible en el día si se madruga.

De Hiroshima a Miyajima

El trayecto a Miyajima son dos pasos sencillos:

  1. Tren JR Sanyo Line desde la estación de Hiroshima hasta Miyajimaguchi: unos 30 minutos por 420 yenes (cubierto con Japan Rail Pass).
  2. Ferry desde Miyajimaguchi hasta la isla: 10 minutos, 200 yenes ida más una tasa turística de 100 yenes introducida en octubre de 2023. Hay dos compañías que cubren la ruta (JR West y Matsudai Kisen) y los billetes y horarios son prácticamente idénticos. Si tienes Japan Rail Pass, usa el ferry de JR: el trayecto está cubierto, aunque la tasa turística se paga aparte en metálico.

Una recomendación: entre las 9:10 y las 16:10, los ferris de JR realizan un pequeño desvío que pasa cerca del gran torii, ofreciendo una vista espectacular desde el mar sin coste adicional. Si tu visita coincide con esta franja, es la mejor manera de ver el torii por primera vez.

También existen barcos directos desde el Parque Memorial de la Paz hasta Miyajima (45 minutos, unos 2.200 yenes ida) que combinan ambas visitas en un mismo día sin pasar por la estación. Es más caro pero ahorra tiempo y permite llegar a la isla por mar, viendo Hiroshima desde el río.

Práctico

Consejos prácticos

  • Dos formas de visitarlo, las dos válidas. Hiroshima y Miyajima funcionan muy bien como excursión de un día desde Kioto u Osaka, especialmente si vas con un itinerario optimizado y madrugas: con shinkansen de primera hora, da tiempo de sobra a ver el Parque de la Paz, comer un buen okonomiyaki y cruzar a Miyajima por la tarde para ver el santuario y el torii antes del último ferry. Si tu agenda lo permite, dormir una noche en la zona (en Hiroshima o, mejor aún, en un ryokan de Miyajima) permite además vivir la isla al amanecer y al atardecer, cuando los excursionistas se han ido. Las dos opciones son buenas; depende del tiempo del que dispongas.
  • Madruga en Miyajima. El primer ferry sale a las 6:25 de la mañana. Llegar antes de las 9:00 cambia totalmente la experiencia: el santuario casi vacío, los ciervos despertando y la luz del amanecer sobre el torii son uno de los mejores recuerdos posibles del viaje.
  • Reserva alojamiento en Miyajima con mucha antelación. La isla solo tiene una veintena de ryokanes y hoteles, y se llenan especialmente en temporada de cerezos y otoño.
  • Cuidado con los ciervos en la isla. Como en Nara, los ciervos de Miyajima viven en libertad y se acercan a los visitantes. A diferencia de Nara, aquí no se vende comida para ellos y está expresamente prohibido alimentarlos. Guarda mapas, billetes y comida bien escondidos.
  • Lleva efectivo. Aunque las grandes tiendas aceptan tarjeta, muchos puestos de comida en Miyajima, restaurantes pequeños y la propia tasa turística del ferry se pagan en metálico.
  • El Parque de la Paz no es un destino turístico al uso. Aunque haya gente haciendo fotos, conviene moverse con respeto, especialmente alrededor del cenotafio y los monumentos a las víctimas. Hay zonas donde se desaconsejan las fotos y suelen estar señalizadas.
  • Si viajas el 6 de agosto, ten en cuenta que la ciudad estará especialmente concurrida y emotiva, con la ceremonia conmemorativa por la mañana y el festival de linternas flotantes (Toro Nagashi) por la noche, en el que miles de farolillos se sueltan en el río Motoyasu en memoria de las víctimas.

Hiroshima y Miyajima se cuentan entre los destinos más completos de Japón. En un mismo viaje, en menos de 30 kilómetros, se atraviesa el siglo XX más oscuro y se llega a una isla donde, según la tradición, todavía habitan los dioses. Pocos lugares ofrecen un contraste así, y por eso la combinación funciona tan bien. Si tu itinerario lo permite, dedícales tiempo: dos noches enteras te darán para ver lo principal sin agobios y para vivir tanto la ceremonia silenciosa del Parque de la Paz como un atardecer junto al gran torii con marea alta. Son dos imágenes muy distintas que, juntas, resumen bastante bien la complejidad de Japón.

Sigue explorando Chugoku

Tu aventura en hiroshima y miyajima empieza aquí

Diseñamos itinerarios que capturan la verdadera esencia de hiroshima y miyajima. Desde guías locales hasta accesos exclusivos.

Tu viaje a Japón, como siempre lo imaginaste.

Elige tu forma de viajarlo. A tu ritmo y medida, o en grupo con otros viajeros. Nosotros lo hacemos posible.

Contactar con nosotros