Goshikinuma: Los lagos de los cinco colores de Fukushima
En la zona de Bandai-Asahi, en la prefectura de Fukushima, existe un fenómeno natural fascinante. Tras la erupción del monte Bandai en 1888, se formaron una serie de lagos conocidos como Goshikinuma. Lo que los hace especiales es que cada lago tiene un color diferente: desde un verde esmeralda intenso hasta un azul turquesa cobalto o un rojo oxidado.
Una paleta de colores natural
El color de los lagos cambia según el ángulo del sol, la temperatura y los minerales depositados en el agua. El Lago Bishamon, el más grande, suele ser de un azul brillante impresionante y puedes alquilar barcas de remos para explorarlo. El Lago Aonuma destaca por su color turquesa casi fluorescente que parece de otro planeta.
El sendero de los lagos
Hay una ruta de senderismo muy fácil (unos 4 km) que conecta todos los lagos principales. Caminar por este bosque mientras vas descubriendo un color nuevo en cada recodo del camino es una experiencia hipnótica. Es uno de los mejores lugares de Fukushima para disfrutar de la naturaleza en estado puro, especialmente en otoño, cuando el rojo de las hojas contrasta salvajemente con el azul de las aguas.
La Carpa con el Corazón
Una de las curiosidades del Lago Bishamon es buscar a la carpa blanca (Koi) que tiene una mancha roja en forma de corazón en su costado. Dicen que si la ves, tendrás mucha suerte en el amor. ¡Mantén los ojos abiertos!
Goshikinuma es la prueba de cómo la naturaleza renace con una belleza sorprendente incluso después de una catrófe volcánica. Un rincón de paz absoluta en el corazón de Tohoku.