Castillo de Hirosaki: Belleza eterna bajo los cerezos
El Castillo de Hirosaki, situado en la prefectura de Aomori, es uno de los pocos castillos de Japón que conserva su torre principal original del periodo Edo. Rodeado de fosos triples y murallas defensivas, el castillo es el corazón de un parque inmenso que cuenta una historia de clanes samuráis y resistencia climática en el frío norte de Tohoku.
El epicentro del Sakura
Aunque el castillo es impresionante en cualquier época, es mundialmente famoso por su festival de los cerezos en flor (Sakura Matsuri). Con más de 2.500 árboles, los fosos del castillo se cubren de pétalos rosas creando las famosas “alfombras de flores” (hana-ikada) que atraen a fotógrafos de todo el globo.
Una torre en movimiento
Un dato curioso es que entre 2015 y 2021, la torre principal del castillo fue desplazada íntegramente de su base original para permitir reparaciones en los muros de contención. Ver esta estructura de tres pisos “caminando” por el parque fue un hito de la ingeniería japonesa moderna respetando la tradición.
Visita en invierno
En febrero, el parque se transforma para el Festival de Linternas de Nieve. Cientos de mini-kamakuras (iglús) iluminados con velas y esculturas de nieve rodean el castillo, creando una atmósfera de cuento de hadas que desafía las gélidas temperaturas de Aomori.
Nuestra recomendación:
No te pierdas la vista desde el puente rojo Gejo-bashi, el lugar perfecto para capturar la torre principal con los fosos reflejando el cielo. Después de la visita, prueba la famosa sidra de manzana local, ya que Hirosaki es la capital de la manzana en Japón.