Castillo de Matsumoto: Un tesoro samurái en los Alpes
En la ciudad de Matsumoto, en la prefectura de Nagano, se alza uno de los castillos originales más bellos de Japón. Se le conoce popularmente como el Karasu-jo (Castillo del Cuervo) debido al color negro intenso de sus muros de madera. A diferencia de otros castillos que son reconstrucciones modernas de hormigón, este es de madera auténtica del siglo XVI.
Una fortaleza real
Al entrar (en calcetines, como marca la tradición), notarás que las escaleras son empinadas e irregulares. No fueron hechas para turistas, sino para samuráis armados que tenían que moverse rápido. El interior huele a madera antigua y conserva las ranuras originales para arqueros (yasama) y para lanzar piedras (ishiotoshi) a los atacantes.
El contraste de los Alpes
La estampa del castillo negro con el puente rojo bermellón cruzando el foso y las cumbres nevadas de los Alpes Japoneses al fondo es, sencillamente, una de las mejores fotos de todo Nagano. El reflejo del castillo en el agua del foso, especialmente al atardecer, es una maravilla.
El Salón de la Luna
Una curiosidad de este castillo es su salón para ver la luna (Tsukimi-yagura), añadido más tarde en tiempos de paz. Es el único castillo de Japón que combina una torre de defensa guerrera con una zona dedicada puramente al placer estético de observar la luna.
El Castillo de Matsumoto es historia pura, sobria y elegante. Una visita imprescindible que te hará sentir el corazón de la era samurái.