Kakunodate: Un viaje al pasado samurái en Akita
Si quieres saber cómo se sentía caminar por una ciudad japonesa hace 400 años, tienes que visitar Kakunodate. Conocida como la “Pequeña Kioto de Tohoku”, esta ciudad de la prefectura de Akita conserva uno de los mejores barrios de mansiones samurái de todo Japón.
Mansiones Aoyagi e Ishiguro
Las calles son anchas, con muros negros de madera y enormes cerezos que caen sobre las paredes. Varias de estas mansiones, como la Casa Aoyagi (una de las más ricas), están abiertas al público. Puedes entrar y ver armaduras samurái reales, armas, mapas antiguos y herramientas de la vida cotidiana. La Casa Ishiguro es la más antigua y todavía tiene descendientes de la familia original viviendo en una parte de la mansión. Es historia viva.
Los cerezos llorones (Shidarezakura)
Kakunodate es famosa por sus cientos de cerezos llorones. Fueron traídos desde Kioto hace siglos por las familias nobles que se mudaron aquí. En primavera (finales de abril), las flores rosas cuelgan sobre los muros negros creando una de las estampas más románticas y elegantes de todo el norte de Japón.
Artesanía en madera de cerezo (Kabazaiku)
No te vayas sin ver cómo trabajan la madera de cerezo. Usan la corteza para forrar cajas de té y otros objetos, creando una textura brillante y única. Es el regalo perfecto de Akita.
Kakunodate es paz, elegancia y un respeto profundo por las raíces samurái. Un lugar perfecto para bajar el ritmo y disfrutar de la historia.