Arashiyama: El susurro del bambú en el oeste de Kioto
A las afueras de la ciudad, donde las montañas empiezan a elevarse tras el río Hozugawa, se encuentra Arashiyama. Este distrito ha sido el destino de vacaciones favorito de la aristocracia japonesa desde el periodo Heian, y hoy sigue conservando ese aire de elegancia natural y misticismo que solo los bosques de bambú pueden ofrecer.
Sagano Chikurin: El túnel de esmeralda
El Bosque de Bambú de Sagano es una de las vistas más icónicas de Japón. Caminar por sus senderos mientras los altísimos tallos de bambú se agitan con el viento, creando un sonido que el Ministerio de Medio Ambiente de Japón ha incluido en su lista de “100 paisajes sonoros de Japón”, es una experiencia casi zen.
El Puente Togetsukyo: El cruce de la luna
El símbolo de Arashiyama es el Puente Togetsukyo (Puente que Cruza la Luna). Desde aquí tienes la mejor vista de la montaña, que cambia de color de forma espectacular con los cerezos en primavera y los colores dorados del otoño. Es el punto perfecto para descansar antes de seguir explorando.
Templos y monos
Arashiyama es mucho más que bambú:
- Templo Tenryu-ji: Uno de los templos zen más importantes de Kioto, con un jardín que ha permanecido intacto durante siglos.
- Iwatayama Monkey Park: Si subes la colina tras cruzar el río, podrás ver a más de un centenar de macacos japoneses en libertad mientras disfrutas de una vista panorámica de todo Kioto.
Consejos para tu visita:
- Madruga: El bosque de bambú es pequeño y se llena extremadamente rápido. A las 7:30 AM es la hora ideal para tener el camino (casi) para ti solo.
- Tren Romántico Sagano: Si tienes tiempo, toma este tren de madera que recorre el cañón del río. Es una de las mejores experiencias en naturaleza.
- Alquiler de bicicletas: Arashiyama es llana y muy agradable para recorrer en bici. Es una forma estupenda de evitar las masas de turistas.
Vengas buscando la paz del bambú o la historia de sus templos, Arashiyama te regalará una de las jornadas más memorables de tu viaje por Japón.